La Disfunción Eréctil Es Más que un Problema Sexual

disfuncion_problema

El sexo es una necesidad humana fundamental para una vida equilibrada y plena.

La disfunción eréctil es una afección clínica que requiere evaluación e intervención médica adecuada. No existe ninguna píldora ni producto herbario que reemplace una consulta médica con un profesional experimentado. El tratamiento debe ser personalizado, para cumplir con las necesidades y expectativas de cada persona.

La sexualidad refleja quiénes somos y cómo nos relacionamos con el mundo y, por consiguiente, es parte integral de nuestro bienestar físico y psicológico.

En la mente de un hombre, la sexualidad está íntimamente relacionada a su capacidad de hacer cosas, y cuando está afectada puede representar una amenaza fundamental a su bienestar. El efecto puede variar desde una sensación de impotencia, frustración, negación, falta de motivación hasta una baja autoestima, depresión e incluso agresividad. Como consecuencia, las relaciones personales, familiares y laborales pueden verse adversamente afectadas.

La disfunción eréctil se define como la incapacidad de lograr o mantener una erección suficiente como para tener una relación sexual satisfactoria. Este trastorno afecta, en diversos grados, a uno de cada dos hombres adultos.

“La disfunción eréctil es más frecuente que la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardíacas juntas. Al existir tratamientos seguros y eficaces, podemos ayudar a los hombres a recuperar rápidamente su función eréctil y sus relaciones”

¿Cuál es la Causa de la Disfunción Eréctil?

Contrariamente a la creencia popular, los factores psicológicos son responsables sólo del 10% de todos los casos de disfunción eréctil. Se sabe que el 90% de los casos de DE son causados por factores físicos o que estos contribuyen al problema. La mayoría de los factores físicos se relacionan con un deterioro de la circulación, un trastorno conocido como “insuficiencia vascular”. Para que la erección sea completa, se requiere un buen flujo de sangre hacia el pene. Incluso un flujo sanguíneo poco alterado puede producir problemas importantes.

Los factores de riesgo son:

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Colesterol alto
  • Enfermedades cardíacas
  • El hábito de fumar
  • Arterioesclerosis
  • Mala circulación general
  • Ciertos medicamentos

A menudo, las disfunciones sexuales son el primer aviso de que algo anda mal en nuestro cuerpo: detrás del 70% de los problemas de erección hay un problema vascular. Por eso se debe acudir al médico en seguida, y en ningún caso adquirir o consumir medicamentos sin prescripción médica.

Es esencial que este tipo de medicamentos estén recetados por un especialista al igual que cualquier otra medicación. Los medicamentos no deben de ser utilizados como elementos inocuos, ya que tienen efectos secundarios en el organismo con interacciones con otras sustancias que deben de ser bien explicadas por parte de un especialista.

La Diabetes y su relación con la Disfunción Eréctil

La diabetes genera un exceso de glucosa en la sangre que afecta de forma negativa a la circulación de la misma. Se trata por tanto de un trastorno circulatorio que afecta a la capacidad de erección masculina, de la misma forma que puede afectar al correcto funcionamiento de la retina del ojo.

En ocasiones, los pacientes con diabetes tienen intolerancia a los tratamientos orales tradicionales, o están contraindicados para ellos, ya que las píldoras suelen contener sustancias que no pueden consumir. Por eso es importante recordarles que existen tratamientos alternativos, totalmente compatibles tanto con su enfermedad como con la medicación que estén recibiendo. Así mismo, es vital recalcar que cualquier tratamiento debe estar prescrito y supervisado correctamente por el médico o especialista, para conseguir un efecto satisfactorio, y evitar posibles complicaciones.

¿Debe Tratarse la Disfunción Eréctil?

¡Sí! Como cualquier problema médico, la disfunción eréctil debe tratarse inmediatamente. Cuanto antes se diagnostique y se trate, mejor será el resultado, por las razones siguientes:

En primer lugar, debe reconocerse y corregirse el problema subyacente para prevenir más daño.

En segundo lugar, la falta de tratamiento puede ocasionar una pérdida progresiva del tejido normal y sano y una pérdida progresiva de la función eréctil. Un problema leve puede convertirse en un problema grave e irreversible.

Tercero, la disfunción eréctil es más que simplemente un problema sexual. Una vida sexual plena se refleja en el entorno social, familiar y laboral de cada persona. Además, el buen sexo es buena salud.

Estudios recientes indican que las parejas con vida sexual saludable son menos afectadas por problemas como depresión, ansiedad, hipertensión, diabetes, úlceras, fatiga crónica, enfermedades virales y otras dolencias. ¡También tienen una mayor esperanza de vida!