Disfunción Eréctil Psicológica

¿Puede la mente ser causante de Disfunción Eréctil?

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Según la Asociación Española para la Salud Sexual, 20% de los casos de disfunción eréctil se debe a causas psicológicas, mientras que el resto son físicas

Los hombres que tienen profesiones con mucha responsabilidad y sufren de ansiedad y estrés constante, tienen mayor riesgo de padecer disfunción eréctil.

 

Existe la idea generalizada de que la disfunción eréctil es propia de hombres mayores debido a su condición física, sin embargo, actualmente cada vez más jóvenes llegan a padecerla. Es por ello que antes de tomar alguna acción, se debe saber cuál es el origen del padecimiento, si se trata de causas físicas o psicológicas.

Según la Asociación Española para la Salud Sexual, el 20% de los casos de disfunción eréctil se debe a causas psicológicas, mientras que el resto son de origen orgánico.

En el caso de la disfunción psicológica, el mecanismo peneano de la rigidez es normal, pero se presenta dificultad para mantener la erección debido a diversos factores, entre ellos la ansiedad y el miedo a no lograr una erección; así como los problemas de pareja, depresión, estrés económico, entre otros.

La preocupación excesiva por los problemas de tipo laboral o familiares repercuten directamente en la vida sexual de la pareja, lo que implica que no se dedique la atención necesaria al acto sexual.

Según Jorge Barba, director médico de Boston Medical Group “los hombres que tienen profesiones de mucha responsabilidad y tendencia a sufrir ansiedad y estrés constante, tienen más riesgo de padecer disfunción eréctil”.

Para aquellos hombres con disfunción eréctil de origen psicológico es fundamental que busquen algún tipo de asesoría o ayuda médica para superar la situación.

Por otro lado, sabemos que se trata de una disfunción de tipo orgánica cuando la erección no ocurre con ninguna pareja ni existe respuesta alguna a todo tipo de estimulación erótica (fantasías, sueños, películas, fotografías, masturbación, estimulación manual u oral de la pareja), y cuando no se presentan erecciones matutinas ni nocturnas.

En caso contrario, cuando la disfunción sólo ocurre con cierta persona o en algunas situaciones de las antes mencionadas, se deben investigar las causas psicológicas.

El tratamiento a seguir se debe ajustar dependiendo la causa que origina la disfunción, aunque algunos investigadores señalan que en adultos mayores los factores psicológicos como la expectativa al fracaso, pueden aumentar el efecto de las causas biológicas, por lo cual en este tipo de casos se sugiere probar tratamientos combinados.

Para la elaboración de un diagnóstico correcto es necesario que el paciente se someta a revisiones médicas, con el fin de conocer su historial clínico y descartar cualquier tipo de enfermedad cardiovascular que pudiera estar directamente relacionada al padecimiento y generar consecuencias graves con el paso del tiempo.

Una vez que se haya realizado la valoración médica y se detecte si el origen del problema es físico o psicológico, el paciente debe tomar medidas de carácter personal para contribuir a superar con éxito dicha condición:

  • Dialogar con su pareja sobre los problemas emocionales
  • Mantenerse en buenas condiciones físicas y en un peso normal
  • Asegurarse de que la disfunción eréctil no está relacionada con alguna enfermedad
  • No consumir alcohol, tabaco, o algún tipo de tranquilizante
  • Intentar mantener relaciones sexuales aunque el pene no esté erecto, ya que el coito es el estimulante sexual más poderoso
  • Consultar siempre a un especialista

Sea cual sea el origen de las disfunciones sexuales siempre existirá una solución si se sigue el tratamiento apropiado y prescrito por médicos especializados en el tema. Actualmente existen tratamientos farmacológicos que son muy eficaces para aprender a controlar la disfunción eréctil y mejorar así la vida sexual.