Disfunción Eréctil y Tabaco

Hasta un 27% de los problemas de erección son provocados por el consumo de tabaco

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  • Está comprobado que fumar una cajetilla diaria es suficientes para incrementar en un 60% este problema.
  • En el caso de jóvenes fumadores con problemas de erección, el cese de este consumo produjo una respuesta casi inmediata de la disfunción.

Se sabe que el tabaco es un gran factor de riesgo para el sistema cardiovascular, que afecta directamente el flujo de sangre en las arterias, por lo que puede provocar problemas de disfunción eréctil. Incluso está comprobado que el fumar veinte cigarrillos, o el equivalente a una cajetilla diaria, es suficiente para incrementar hasta en un 60% este problema.

Lo anterior se debe a que el tabaco causa arterioesclerosis- un estrechamiento de las arterias que puede llegar a la oclusión del vaso sanguíneo, impidiendo así el correcto flujo de la sangre por estas- tan necesario para la respuesta de erección en los hombres. Según un estudio realizado por Boston Medical Group, un 27.2% de los hombres que tienen problemas para mantener relaciones sexuales, está directamente relacionado con los problemas cardiovasculares que les provoca el consumo de tabaco.

Asimismo, se demostró que el abandono del consumo de tabaco o la ausencia del mismo en personas jóvenes, contribuía a reducir el riesgo de padecer disfunción eréctil.

La Sociedad Americana del Corazón (AHA) sobre Epidemiología y Prevención de Enfermedades Cardiovasculares, realizó una investigación en Estados Unidos, en una población de 1,300 hombres entre los 40 y 70 años, en la cual resultaron firmes evidencias que demuestran que el consumo de tabaco duplica el riesgo de padecer disfunción eréctil.

Como se sabe, la erección del hombre es un fenómeno que se produce gracias al llenado de sangre en las arterias del pene, por lo que una de las grandes causas de la disfunción eréctil es la mala circulación sanguínea. “Independientemente de la edad, si un hombre consume una cajetilla de cigarros al día durante más de un año es probable que se enfrente a problemas de erección a la hora de mantener relaciones sexuales”, explica el urólogo Jorge Barba, director médico de Boston Medical Group.

En pacientes fumadores, la circulación sanguínea se ve reducida en las arterias peneanas debido a sustancias como la nicotina, y como consecuencia se experimenta una menor respuesta al estímulo de las sustancias que provocan la erección.

Algunos efectos del tabaco en los hombres son:

  1. Altera la síntesis del óxido nítrico, que es la sustancia principal para relajar al músculo liso cavernoso del pene y facilitar la erección.
  2. Produce en las arterias el espasmo vascular, y esto ocasiona arterioesclerosis e hipertensión arterial, complicando el estado de la salud en general. Es así, que los problemas cardiovasculares están relacionados directamente con la capacidad de tener una vida sexual plena.
  3. La nicotina produce la migración de macrofágos – células del sistema inmunitarios que están en los tejidos de la emigración de la sangre-, por lo que se incrementa el riesgo de padecer una trombosis.

Existen varios casos en los que el hombre es medicado con Sildenafil y no logra el efecto deseado debido a que esta sustancia funciona como un vasodilatador, facilitando la circulación sanguínea y por lo tanto la erección; pero por otro lado está ingiriendo un vasoconstrictor como la nicotina, lo que provoca una anulación parcial o total del efecto buscado con el medicamento, que es lograr una buena erección y prolongada.

Estudios de seguimiento a pacientes demuestran que los hombres que dejan de fumar han recuperado su vida sexual con bastante normalidad, pero aún así existe el riesgo de padecer una disfunción eréctil más aguda, como consecuencia de una exposición prolongada a los efectos nocivos del tabaco.

Se puede concluir, que en el caso de los pacientes fumadores, la mejor solución para combatir la disfunción eréctil es el dejar de fumar; únicamente se debe elegir el método a seguir para disfrutar de una vida sexual plena y sin riesgo de afectar el bienestar del cuerpo en general.